sábado, 28 de junio de 2008

Cambio climático, un conflicto candente y de actualidad internacional

CAMBIO CLIMÁTICO, UN CONFLICTO CANDENTE Y DE ACTUALIDAD INTERNACIONAL.

Por: Toribia Venado Venado.

En las últimas décadas la naturaleza está enviando señales de alerta a sus habitantes y a la comunidad internacional. Las escasas organizaciones y especialistas en materia ambiental, cual golondrinas solitarias, observan los resultados de denuncias que amenazan la existencia del planeta y reafirman que la no adopción de medidas tempranas, quizás sea tarde para conservar el ecosistema y desemboque en un cataclismo universal.
Conocemos que los temas en la agenda del sistema de Naciones Unidas, son los principales problemas de interés común entre sus miembros. Por lo que la materia de ambiente está recibiendo el impulso con el propósito de sensibilizar a los Estados y la comunidad para conservar y preservar la riqueza de estos recursos perecederos, no renovables en su mayoría.
A partir de la Cumbre de la Tierra en 1992, se documenta constantemente que los problemas en este aspecto, cada día son más graves y van de mal en peor, haciendo caso omiso de la amenaza real que se cierne sobre la población, especialmente en países pobres y de bajo desarrollo que no cuentan con información, asesoría, y ayuda técnica para la utilización sostenible de los recursos naturales y del ambiente.
La acción humana sobre el ambiente ha llevado a nuestro planeta al límite de su capacidad de sustentación, es decir, de su facultad para mantener la vida y satisfacer las necesidades humanas. Mundialmente, surgen organizaciones ecologistas para la protección y conservación del ambiente señalando que, no podemos seguir manteniendo el modelo de desarrollo que causa estos daños. Es preciso tener en cuenta que el problema afecta al ecosistema y su biodiversidad, queriendo decir, que el peligro de un desarrollo no sostenible, se refiere a todo tipo de vida en nuestro planeta.
La Cumbre de la Tierra resaltó que, los gobiernos deben incorporar la perspectiva ambiental en sus políticas, sean estas económicas, sociales, agrícolas, energéticas, industriales, de transporte, laborales, etcétera. Lo que incluye transversalizar el tema en aquellos aspectos vitales de la vida humana, tal como se promueve en los diversos tratados multilaterales de la OMC, los TLC, TPC u otros en donde se debe plasmar el eje del ambiente, lugar de trabajo y su relación con la naturaleza, de tal forma que favorezca la sostenibilidad como beneficio social de esos tratados que arranca los principales productos del entorno ambiental o lo que es peor, destruyen o contaminan la escasa existencia de bienes no renovables que tienen los países en desarrollo.
El enfoque que aborda el problema, contrasta con la visión que tienen los pueblos indígenas del mundo respecto a estos mismos recursos, veamos:
“La sabiduría milenaria de los pueblos indígenas quienes, con su amor y respeto hacia la naturaleza, nos han legado la tierra como patrimonio de todos; lo cual estamos a punto de destruir por opciones de vida que son, a todas luces, insostenibles.”

Al respecto, la agenda del Programa 21 que se derivó del encuentro mundial en defensa de la naturaleza, sugiere que los países inviertan esfuerzos en la investigación científica sobre asuntos del ambiente y añadan estos conocimientos en la creación y valoración de políticas de desarrollo.
Para ello, es importante que las naciones cooperen en la divulgación de conocimientos y nuevas tecnologías capaces de contribuir al logro del desarrollo sostenible que incorporen la experiencia de la población, en particular la sabiduría milenaria de los pueblos indígenas quienes resguardan el patrimonio de la naturaleza, aún a costa de la existencia de ser pueblos indígenas.
Con esta preocupación, las Naciones Unidas ha fortalecido varias iniciativas de acción relativa a la materia tal como la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se considera que el Día Mundial del Ambiente (5 de junio) es el evento ambiental más importante de la Organización.
La conmemoración del 5 de junio, intensifica la atención política. Los gobernantes locales y regionales, los Jefes de Estado y de Gobierno y naturalmente, los ministros del ambiente, emiten declaraciones y se comprometen a cuidar el planeta.
Consideremos esta reflexión del presidente de Filipinas en 1994, con referencia a ese día especial, cuando llamó la atención de sus ciudadanos y ciudadanas “a pensar limpio, pensar verde y con energía positiva y alegre para restituir a la naturaleza la energía que nos presta”.
El cambio climático y el deterioro ambiental demandan solidaridad con los grupos humanos que son especialmente vulnerables a sus efectos. El cambio climático tendrá distintos significados para diferentes poblaciones. Puede implicar hambre para los granjeros africanos que lidian con la sequía; emigración para los isleños que padecen tormentas e inundaciones por la elevación de los niveles marinos, pérdida de culturas tradicionales y estilos de vida negativas para poblaciones indígenas, incluidas las del Ártico donde los tóxicos químicos que llegan de otras regiones representan una amenaza adicional para la vida y la salud.
Vemos la correlación del problema de carácter mundial con la conservación y manejo de los recursos naturales, su implicación con el cambio de clima y deshielo de los campos polares; en la que la ciencia nos está advirtiendo que el derretimiento de los glaciares elevará en forma importante el nivel de los mares. Los gobiernos deben impulsar políticas que protejan los bosques, océanos y las fuentes de agua dulce con el propósito de conservar la diversidad biológica. ¿Cuánto cuesta la intervención si la amenaza es latente, certera y de consecuencias inimaginables?.
Reiteradamente se ha expuesto el papel que desempeñan los países industrializados en torno al conflicto con la naturaleza. Los esfuerzos han llevado a firmar convenios de protección, pero la renuencia de algunas potencias, caso de los Estados Unidos que se niegan a desempeñar el papel que le corresponde ante la adopción del Protocolo de Kyoto, constituyen riesgos que afectan la existencia de los países en desarrollo, incluyendo Panamá. ¿Cuáles son las garantías que incluirán acuerdos de la OMC, TLC y TPC en donde intervenga los Estados Unidos?.
No todo está perdido. Fue una lástima que la anterior candidatura de Al Gore, a la presidencia de Estados Unidos no prosperara, ya que el tema estaba incluida en su agenda de trabajo. Realizó un excelente reportaje científico sobre problemas que se está presentando en relación al ambiente que recomendamos como película didáctica en todos los niveles políticos, sociales, económicos y educativos.
Reconozcamos que estamos frente a un conflicto mundial con la naturaleza, de la necesidad de frenar los dramáticos cambios ambientales que se están produciendo en los polos y en todo el planeta; comprometámonos cada uno y una a cumplir el papel que le corresponde en la lucha contra el cambio climático para salvar la humanidad.



Panamá, 27 de abril de 2008.
(En memoria de Toribio Venado Reyes Q.E.P.D., gran ambientalista de la Comarca Ngäbe Buglé)

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